Situémonos en el año 1996. Era parte de la 42 promoción del hall. Éramos Los nuevos, “los apidos y abusivos”, según rezaba una “oración” que ignoro si aun se recita.
Habíamos pasado una de las etapas mas duras en este instituto y como recompensa el siguiente año tendríamos nuevos, algunos para ejercitar su don de mando, algunos otros para “vengarse de lo que les habían hecho”.
Desde mediados de año circulaba un rumor en el instituto, la nueva promoción contaría en sus filas con mujeres.
Aquella cuestión era bastante polémica, un instituto militar que durante 41 años había graduado únicamente hombres y ahora aceptaría mujeres.
El sistema militar estaba creado, destinado y ejecutado para preparar hombres para la guerra, con el trato duro, áspero, tosco y mecánico, no existía lugar para el ablandamiento del alma ni mucho menos del cuerpo, ni al trato suave y delicado. ¿Como pretendían entonces enrolar mujeres en tales situaciones?
La cuestión devino seguramente de algunas negociaciones y acuerdos no necesariamente plasmados en el papel y de la interpretación y concepción de uno de los textos de los acuerdos de paz. (Extraigo lo conveniente)
ACUERDO SOBRE EL FORTALECIMIENTO DEL PODER CIVIL
Y FUNCIÓN DEL EJÉRCITO EN UNA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA
Ciudad de México, 19 de septiembre de 1996.
Sistema educativo
40. Se continuará haciendo las reformas necesarias en los reglamentos correspondientes a fin de que el sistema educativo militar sea congruente, en su marco filosófico, con el respeto a la
Constitución de la República y demás leyes, con una cultura de paz y convivencia democrática, con la doctrina definida en el presente Acuerdo, con los valores nacionales, el desarrollo integral del ser humano, el conocimiento de nuestra historia nacional, el respeto a los derechos humanos, la identidad y derechos de los pueblos indígenas, así como la primacía de la persona humana.
Entrenamiento militar
VI. PARTICIPACIÓN DE LA MUJER EN EL FORTALECIMIENTO DEL PODER CIVIL
59. Para fortalecer las oportunidades de participación de las mujeres en el ejercicio del poder civil, el Gobierno se compromete a:
a) Impulsar campañas de difusión y programas educativos a nivel nacional encaminados a concientizar a la población sobre el derecho de las mujeres a participar activa y decididamente en el proceso de fortalecimiento del poder civil, sin ninguna discriminación y con plena igualdad, tanto de las mujeres del campo como de las mujeres de las ciudades;
b) Tomar las medidas correspondientes a fin de propiciar que las organizaciones de carácter
Político y social adopten políticas específicas tendientes a alentar y favorecerla participación de la mujer como parte del proceso de fortalecimiento del poder civil;
c) Respetar, impulsar, apoyar e institucionalizar las organizaciones de las mujeres del campo y la ciudad;
d) Determinar que en todas las formas de ejercicio del poder, se establezcan y garanticen oportunidades de participación a las mujeres organizadas o no.
60. Las partes valoran el trabajo que realizan a nivel nacional las diversas organizaciones de mujeres y las exhortan a unificar esfuerzos para dar su aporte en el proceso de implementación de los acuerdos de paz firme y duradera, particularmente de aquellos compromisos más directamente relacionados con las mujeres
64. El Gobierno llevará a cabo la adaptación y transformación del contenido de los cursos creados en el contexto del enfrentamiento armado, con funciones contrainsurgentes, de modo que sean congruentes con el nuevo sistema educativo militar y se garantice la dignidad de los participantes, la observancia de los derechos humanos, y su vocación de servicio al pueblo
Esta “acuerdito” trajo muchos problemas de adaptación, tanto de las alumnas que ingresaban al instituto, como del sistema militar que tuvo que acoplarse, ablandarse y relajarse.
Uno de los objetivos, un requisito fuera de los acuerdos de paz y por iniciativa de grupos de izquierda era desaparecer los Institutos Adolfo V. Hall de la república, para que no sucediera se aceptó el ingreso de mujeres ademas de otros cambios tanto en el sistema educativo, estructural y doctrinal.
Uno de los objetivos, un requisito fuera de los acuerdos de paz y por iniciativa de grupos de izquierda era desaparecer los Institutos Adolfo V. Hall de la república, para que no sucediera se aceptó el ingreso de mujeres ademas de otros cambios tanto en el sistema educativo, estructural y doctrinal.
Cambios que provocaron una avalancha de problemas, historias se supieron, se contaron y se vieron pero esa es "harina de otro costal", son historias para dedicarles un blog completo.
Reconversión
42. Las instituciones, instalaciones y dependencias educativas, financieras, de salud, comerciales, asistenciales y de seguros de carácter público que correspondan a las necesidades y funciones del Ejército de Guatemala deben funcionar en las demás condiciones en que operan las otras instituciones similares y sin fines lucrativos. Todos los egresados de los Institutos Adolfo V. Hall pasan a formar parte de las reservas militares del país. El Ejército de Guatemala les asignará programas para el efecto. El Gobierno dispondrá convenientemente de la frecuencia de televisión asignada al Ejército de Guatemala.
Me lo dijo don Serapio:
“Que ya le pela hacer propósitos de año nuevo porque nunca los cumple, que ya se aburrió de ser “el bueno de la película” que mejor va a ser una mala persona porque “A esos les va mejor en la vida”
Yo digo, digo yo….
Los canales de tv. Abierta, salen en defensa de la concesión de la frecuencia de canal 5 a la ALMG, “que es un espacio para que los pueblos indígenas se expresen etc. Etc.” ¿No seria mejor que ellos les brinden espacios en los cuatro canales que poseen? El verdadero motivo por el cual este monopolio emprendió esta campaña es porque si la frecuencia es cedida a alguien más, les harán la competencia con los “patrocinadores”, algo que no ocurre con la ALMG, pues tienen presupuesto asignado por el estado.





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