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Le cortaron las manos... y aún golpea con ellas

Le cortaron las manos... y aún golpea con ellas
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miércoles, 26 de octubre de 2011

El mal matado



Allí estaba el muerto. Encerrado en un cajón incomodo, le faltaba el oxigeno y las heridas le dolían…

Falleció repentinamente, iba caminando por la calle, no vio que un carro a toda velocidad se aproximaba y cuando se dio cuenta ya estaba muerto, cuando sintió fue que ya no sintió nada.

Se consoló “Ya uno muerto para que quiere la vida”

 “Me tuve que morir precisamente ahora que estaba vivo…” se lamento (se la-mento, tu madre hijo de p…)

Le desagradó que lo enterraran con un traje viejo (Para que ponerle uno nuevo, ya nadie lo vería, entonces… ¿A quien le importaría?)

Respecto a sus bienes, dejo mitad a su esposa y mitad a la casera…. No tenía hijos.

“Ahora si podre votar en las elecciones del siguiente período” sonrió. (No lo había podido hacer en la pasada ronda electoral por el relajo de la cédula y el DPI y ahora si, por aquello de que los muertos también votan)

 “Fuera deudas, adiós llamadas de cobradores de tarjeta de crédito a media noche, adiós papeles fluorescentes con mi nombre y dirección en los postes contiguos a mi casa” expreso con suma alegría.

Lo único que le molestaba en ese momento era un clavo mal puesto que le puyaba… la espalda. Por más movimientos que hizo no lograba moverlo. Ni modo había que aguantarlo.

Todo aquello lo hizo reflexionar, “Si pienso y siento es que aún no he muerto…”  La lógica le impacto directamente en la cara, masacrando la duda.

Empezó a gritar como loco, auxorro, soquidio….

Elevo el volumen de la voz y se pensó “Hubiera sido un buen brocha de camioneta…”

Golpeaba la caja (Que por cierto era la mas barata del servicio funerario) con fuerza descomunal, “Bien pude ser boxeador….”

Luego recapacitó… “Si alguien me encuentra tendré que volver al trabajo de siempre, a la vida aburrida y además…. Ya se invirtió mucho dinero en el velorio y el funeral, el traje y la caja aunque de baja calidad son una inversión”

Entonces como pudo, giro la cabeza varias veces como tratando de ubicar algo; tuvo éxito, localizo un clavo y con un vaivén brutal, lo introdujo en la cabeza. 

Ahora si esta bien muerto….listo para ser engullido por los gusanos.   

jueves, 20 de octubre de 2011

Malas lenguan comentan sobre la quiebra de "Bancafe" hace ya cinco años.



Era la tarde del 19 de Octubre del año 2006. Dijeron los pronósticos que esa noche seria cálida. Fallaron, cayo un chaparrón difícil de olvidar.

Nos ubicamos en la sede de un banco “Bancafe”. Por su nombre cualquier hijo de vecino hubiera asociado el nombre con “Un lugar en donde almacenan café, para tiempos de escasez”; nada más alejado de la realidad, era un banco “normal”, había dinero, cheques y dicen las malas lenguas que alguna que otra rata. Yo nunca vi ningún roedor, solo cuates “entacuchados”, algunos engreídos, otros no tanto.  

Dicen las malas lenguas que a las seis de la tarde el edificio estaba repleto de policías, dicen las malas lenguas que a las ocho de la noche empezaron a llegar busetas repletas de auditores de la “Super”, alguien filtro la noticia a los medios de comunicación (Como siempre sucede)  y para esa hora ya los diarios preparaban los encabezados para el día siguiente “JM LIQUIDA A BANCAFE S.A.”  “QUIEBRA BANCAFE” y titulares similares.

Aun hoy las razones no parecen del todo claras para el común del Guatemalteco, dicen las malas lenguas que por un “prestamos que no pagaron” “Se hueviaron el pisto y se fueron huyendo”  siguen las malas lenguas, unas más conocedoras del tema “Como Eduardo González (Uno de los accionistas mayoritarios del banco) se postulaba para un cargo público los ricos, los poderosos de Guatemala se sintieron amenazados por las ideas y el poder que iba a ostentar, entonces mandaron a quebrarle su banco para que supiera quien tenia la sartén por el mango” “ El banco ya traía problemas desde hace un año y no hicieron nada por dos razones:  

-Para no desequilibrar el sistema financiero guatemalteco o lo mas aproximado: esperaron el momento propicio para clavar la estaca”

Dicen las malas lenguas que al primer sector del edificio que se dirigieron fue al área de “Soporte tecnológico”, (las computadoras pues)  inmediatamente ordenaron a los empleados quitar las manos de lo que estaban haciendo. Para ese entonces los altos directivos no se encontraban en el lugar (Quizá porque alguien les aviso lo que iba a suceder o habían hecho puente pues el día posterior era feriado por la revolución). Sellaron puertas de las oficinas de los nueve niveles del edificio y pusieron custodios con armas de fuego en cada una de ellas.  

La madrugada del 20 de octubre, feriado por la “Revolución” algunos dormían plácidamente. Otros, los empleados por ejemplo cargaban con el insomnio pues ya se habían enterado de la noticia inminente. Para las siete de la mañana era del conocimiento popular. Los noticieros difundían imágenes, cuentahabientes y empleados se agrupaban en las afueras del edificio inquiriendo “¿Hay que venir a trabajar?, ¿Cuándo me van a dar mi dinero? ¿Me van a pagar mis prestaciones? ¿Qué pasa con los ahorros de toda mi vida?

En conferencia de prensa el superintendente anunciaba que todas las cuentas estaban seguras que había que esperar a la próxima semana (ese día era viernes) para retirar el dinero, los depósitos serian trasldados a otros bancos para facilitar el tramite. 

El gobierno dispondría de un fondo para garantizar que el dinero seria devuelto íntegramente.

Pasó el tiempo y muchos recuperaron su dinero, dieron gracias a Dios que a ellos no les tocó lo peor, otros continúan la lucha por recuperar su plata.

En el camino más de algún cuentahabiente murió de la impresión, cólera etc. En el camino más de algún empleado murió por haber sido despedido. No importó tanto, a la mayoría le pagaron sus prestaciones y se fueron a trabajar a otros bancos.

Pasó el tiempo y todos los activos del banco fueron vendidos, quizá a precios ínfimos a familiares de los miembros de la “junta de exclusión de activos y pasivos” (encargados de vender bienes muebles, inmuebles del banco) quizá fueron hurtados sagazmente sin dejar rastro.

El edificio fue vendido a “Banrural” que años atrás ya andaba “Hueseando” tener un inmueble tan lujoso.

Dicen las malas lenguas que algunos de los directivos responsables gozan de libertad y del dinero en algún país como Islas caimán, Austria o Australia. ¿Cuánto se llevaron? “Sepa judas”

Dicen las malas lenguas que muchos meses después de la tragedia más de algún directivo buscado fue visto subiendo a un vehículo polarizado en las afueras del edificio. Quizás “Estaban viendo visiones”.

Dicen las malas lenguas que días después algunos prófugos se comunicaban constantemente con mandos medios del banco que aún quedaban en sus puestos (por disposición de la “super” mientras se regularizaba el asunto)

Hoy cinco años después los responsables continúan fugitivos, y así continuaran según parece.  Ayer salió publicado en prensa libre un aviso para notificar que la última fecha para hacer reclamos para los acreedores de Bancafe International Bank  es el 24 de octubre.

En este país en donde ya nada sorprende, en donde la mala noticia del día de hoy, mañana se olvida pues ya hay otra peor en la cual pensar.

GuateDisney el país en donde todo es posible.

Dicen las malas lenguas pues, a mi no me lo creyan.

Me lo dijo un pajarito “en el verano muchos se quejan del sol y del calor, hoy todos dan gracias a Dios que después de más de siete días de lluvia constante por fin salió el astro rey. Definitivamente nos pasa con las cosas y las personas “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”

Me lo dijo un tipo cabrón: “Con las mujeres, mejor que te manden a volar por abusivo que por hueco”

Oraciones a nuestro señor Dios por la vida de ….. ilumina su camino, por ese túnel obscuro por el que transita desde hace mucho tiempo. 

miércoles, 19 de octubre de 2011

El Bastón

El bastón



     Con su inseparable bastón de madera, don Anastasio explicaba, a quienes le preguntaban, porque nunca se separaba de el:

-     el amor por los bastones lo he heredado de mis abuelos, el bastón de mi abuela tenia el largo de una escoba y con su ayuda, ella brincaba zanjas y cercas, y no puedo recordar a mi padre sin su bastón café, era muy experto en el manejo del bastón. Parecía un artista o un mago, dibujaba con el, grandes figuras en el aire o lo hacia brincar delante de el sobre la acera.     A veces cuando paseaba con mi madre y quería lucirse, lo balanceaba en un dedo para asombro de la gente, pero este bastón que me acompaña siempre me trae otra clase de recuerdos y les voy a contar la historia de cómo llego a mis manos.-


Una noche de invierno en que caía una fuerte tormenta con nieve, escuche que llamaban a mi puerta.     Yo siempre dejo las luces encendidas, para que la noche no se me acerquen tanto a mi casa, me levante de mal humor para ver quien era, el viento era tan fuerte que me quito la puerta de la mano y la nieve entro al pasillo.     Afuera estaba el viejecito José a quien reconocí enseguida, pasaba muy a menudo, siempre cuando tocaba, estiraba la mano para recibir una limosna.    Yo solía darle unas monedas, y a veces un pedazo de pan o de salchichón, el nunca saludaba ni daba las gracias, solo me miraba con sus ojillos llorosos, sobre el hombro llevaba un bastón y de el colgaba un saco.
Pero lo que me dio rabia esa noche fue ver que sobre su cabeza calva había nieve, entonces cogí mi gorra de lana y se la puse.     Lo vi tambalearse, pero se enderezo y se fue, me quede contemplándolo, pues se me vinieron a la mente las verdaderas obras buenas.

     En aquel momento debí pensar que lo que el viejito necesitaba era un cuarto donde pasar la noche,  y para ser franco, lo pense, en mi casa había un cuarto con una cama vacía.     Había una mesa y una silla para la visita de deshoras, y el cuartito era caliente, verdaderamente caliente, también había una sopa en la cocina, un pedazo de pan con mantequilla y media botella de vino.     Pero al mismo tiempo pense en mi casa limpia y me imagine al viejo entrando y dejando caer sus ropas sucias sobre el suelo para meterse, sucio cómo estaba y lleno de pulgas, entre las sabanas limpias.     Entonces cerré la puerta de golpe para sacar todo el malestar, el frío y la tormenta de la casa.

          Dos días más tarde me encontré con el sepulturero, quien me mostró un lindo bastón tallado en madera.     Me pregunto si quería comprarlo, ya que era lo único que había dejado el viejo José, a quien acababa de sepultar.     Le dije que si, cogí el bastón y le di unas monedas, luego le pregunte cómo había muerto el viejecito.

“no murió propiamente"  me contesto " se congelo"

     Le pague al sepulturero para que pusiera una cruz de madera sobre su tumba y me aleje pensando para mí mismo

“Quizás Dios pueda perdonarnos lo malo que hemos hecho, pero no nos perdonara lo bueno que no quisimos hacer"

(Relatado según texto del autor austríaco Waggerl)

martes, 11 de octubre de 2011

Un cuento con una "chava" 70% ficción, 30% realidad


Fuimos con la “Banda del Pickarro” por unos tragos al bar de siempre, era un típico bar: rotulo neón, en unas mesas unos bohemios, en otra unos pachangeros, música de Silvio….

Se pidió lo de siempre…. Cervezas y un “Pico de gallo”

Nos atendió una bartender, nueva en el negocio, morena, de pestañas increíbles, de labios narcóticos (esto lo comprobé después) un cuerpo increíble, como diría un mi compadre “Chula, chula”, Cuando me sirvió la bebida me guiño el ojo.

“Presto” atendí al coqueteo e involuntariamente la imite; me sonrió.

La segunda tanda fue su cortesía, y fue la mía entablar conversación. Deje a la banda en la barra discutiendo  sobre que “trago era el que pegaba mas fuerte”, las mismas sandeces de siempre, nada raro.

Con botella en mano (como única acompañante para no sentirme tan solo en el trayecto) me dirigí a un costado de la barra,allí estaba ella, sonriente, hablamos y hablamos. Teníamos mas cosas en común que compañeros de cárcel.

Entre trova, arte, política, chistes, trivialidades se acabo la “chela”, quizás la tome muy rápido quizá me la sirvieron un poco vacía.

La tercera y yo estaba más colgado que vaquero de algún “Western”.

Desatendí un poco la conversación para pensar en mis adentros, ¿Qué tipo de “chava” será? Fácil, difícil, intermedio…. Calculando, calculando y ¿Qué creen? Calcule mal…. (jajaja)

Digamos que conforme fuimos “charlando”, la catalogue como “para novia”.

La cuarta “Chela” y la adoraba, sensacional, buena persona, amable, revolucionaria, amante de la trova, justiciera, compadecida, contaba relatos de gran intensidad, de sus sueños a futuro, de su duro pasado, belleza con inteligencia y razonamiento (algo difícil de encontrar)

La quinta y la amaba, fluía la “plática” y justo cuando hablamos de su único defecto por el que no podía hacerla mi novia…. Los “Pickarro” en la barra se habían metido en clavos con unos tipos, tocaba dejar a la “traída” y ser valiente, o por lo menos aparentar para impresionarla.

Hubo un conato de “pijasos”, luego que pasó busque a la “doncella” (yo también lloraba pero encima de…)  por todos lados pero ya no estaba.

Dejó un papel con su teléfono para que me lo dieran, estamos en “impasse”, el defecto es demasiado grande y casi imposible de superar, un defecto de la vida, un capricho del destino, no se si será mía, me conformo con haberla conocido, con haber probado lo narcótico de sus labios, haber gozado de su presencia a cada instante fue lo mejor que me pasó.

Quien me manda andar “Jalando” banda “relajera”.

Un relato 70% ficción, 30% realidad. Dedicado a la “G” mi “G”

jueves, 6 de octubre de 2011

Un cuento con onomatopeyas.



Hace unos meses, un amigo me solicito un cuento con onomatopeyas para un trabajo de la U. de mi autoría lo comparto con ustedes. 

¡No podía dormir!

A pesar que la pertinaz lluvia había dejado de serlo y se había reducido a un chaparrón sin pena ni gloria


¡No podía dormir! 


Las gotas que caían sobre aquella pila de laminas que simulaban ser un techo me volvía loco plop,plop,plop,plop… sonaban como "cuetes" de navidad.

El reloj marcaba las doce de la noche. El vaivén del péndulo me volvía loco y ahora al plop,plop,plop,plop, se le unía el tic,tac,tic,tac,tic,tac, una combinación de sonidos, armoniosos y artisticos.

¡Pero no para soportarlos esa hora de la noche!


Conté ovejas, conté de uno a diez trillones y lo que le sigue, y ¡No podía dormir! hasta recordé aquel viejo-tonto-chiste que dice

“¿Cómo hace un perro cuando se esta ahogando?
Guau, guau, guau, guau.

¿Cómo hace un gato cuando se esta ahogando?
Miau, miau, miau, miau.

Y ¿Qué hace un perro y un gato cuando se están ahogando juntos?
Guau,miau,guau,miau,guau,miau.  

Reí por un momento de semejante estupidez, olvide por un instante el terrible insomnio cuando….

Plop,tic,plop,tac,plop,tic,plop,tac,plop,tic,plop,tac.

Volví a la realidad casi de golpe ¡Plotac!  ¡Plotic!

¿Qué realidad? Aquella terrible y triste, la causante de mis noches de desvelo: deudas con sabor a vergüenza. 
¿Tienen idea del sabor de la vergüenza? Es similar a beber un poco de leche vencida.

Plop,tic,plop,tac,plop,tic,plop,tac… corre y va de nuevo. 

lunes, 3 de octubre de 2011

Una historia digna de un Guión cinematográfico.



Una historia de amor que bien pudiese ser el guion de cualquier película romántica.

El caballero conoció a una muchacha, desde ese instante, juró que seria su esposa.

Luego de varios coqueteos disimulados y como quien no quiere la cosa, un día domingo por la mañana después de la misa entablaron conversación en el atrio de la iglesia, Allí se reunía la gente a conversar sobre las novedades del pueblo y alguno que otro chisme.

Las cosas y tal como deben de ser en estos casos fluía por si sola. Así continuaron por varios domingos, todo parecía ir bien, hasta que llego el momento de formalizar el compromiso. La familia de la novia se opuso rotundamente a la unión.

Una costumbre de aquellos tiempos por aquellos lugares era “robarse a la novia” cuando la familia se oponía. (¿Se sigue dando hasta nuestros días?)

Por miedo a lo anterior la familia escondió a la dama, para cortar de raíz toda relación y así evitar un rapto atroz.

El caballero la buscó por todos lados, pregunto por ella, fue a la plaza a inquirir, revisó huertos, chozas abandonadas, montañas, fue al rio a buscarla debajo de las piedras y nada.

Eran los tiempos aquellos, los del conflicto armado. Entonces era obligatorio irle a alguno de los dos bandos. Al ejército o a la guerrilla.

Decepcionado y con el corazón roto decidió enrolarse en el ejército, así al menos entre las tareas rutinarias olvidaría la desdicha de aquel amor imposible.

Empaco sus cosas y fue a la casa de su mejor amigo a despedirse, a encargarle que si miraba a su amada le diera un recado. “Que la amaba con todo su corazón y que algún día volvería por ella”

El amigo estaba triste, nervioso, se movía de un lado para el otro, se quitaba el sombrero y lo agitaba para menguar el calor, sudaba a mares. Al fin con vos baja pronuncio “Esta escondida aquí, le encargaron a mis papas que no la dejaran salir y que no se te comentara nada a vos”

Curiosa y dichosa casualidad. Esas coincidencias son obras del mismo Dios.

El caballero sonrió y acordó con su amigo que por la noche llegaría a “robársela”. Que ejercito ni que nada, el amor estaba encerrado por cuatro paredes, esas paredes que cualquier temblor botaría, el temblor de lo posible.

Se presento a la noche y con sumo cuidado el amigo ayudo a hacer posible aquel amor.

Después de un beso apasionado, se alejaron. El trote del caballo hacia eco en aquella noche estrellada y fría. Aquella que se calentaba con el nuevo amor que nacía.

Hoy, muchos años después el caballero y la dama fallecieron, dejaron hijos, nietos, bisnietos y tataranietos. Soy su descendencia y con orgullo llevo su apellido.

Como dijera un miembro de “La banda del pickarro”  “El nombre lo pueden escoger, un apellido se hereda”.

El tiempo pasa y hay que acostumbrarse a la muerte de seres queridos, esa trascendencia a la cual todos estamos destinados inevitablemente.

Cuesta aceptarlo pero la muerte es parte de la vida.