Cuando quize despedirme ya te habias ido, o quiza nunca estuviste, quiza fue un espejismo, una imagen tuya divinizada, bañada de luz blanca, con tunica escarlata y baculo malefico, tu ego era alimentado por las oraciones de los credulos.
Es eso, queria despedirme sin caer en la cursileria, sin caer en el juego monotono de la poesia pero sin tocar la puerta de la palabra hiriente.
¿Ya te vas o nunca estuviste? da igual, me despido formalmente de ti con esta carta informal, con la garganta estrujada y con la sensacion de haber sido apaleado por popeye, ese de las caricaturas que come espinacas y tiene cara de nalga (sic)
Mucha despedida, "El que mucho se despide... pocas ganas tiene de irse" asi fue, asi es y asi sera mientras permanezcan tus despojos en mi cabeza, tus sonrisa de colgate en los espejos, tus llantos en los pañuelos, tu voz arinconada en las esquinas y tu olor a niña ajena.
Me carcome el seso una ligera duda... y derivado de esa accion, ya se me olvido.
ahora vete a tu casa, ancha bajo la luz de la luna, que yo me quedare a recoger lo que quedo de lo que nunca fue.





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