C.A. 42-160, Cabo efectivo, Última promoción CIMCA, 10-99
Hall, mi Hall. Pudiese escribir cuartillas y cuartillas sobre la experiencia de ser “Hallista” y nunca terminaría. Hare un intento.
Todo inicia con el deseo de pertenecer, de ingresar a este instituto cívico-militar. Los motivos no son comprendidos por los demás y suenan hasta algo ilógicos. ¿Quien va a querer entrar por voluntad propia a estudiar a un instituto con este tipo de formación, privándose de los “beneficios” de ser civil? Las Razones las hay varias: por tradición familiar, por querer lucir el uniforme y llamar la atención del genero femenino, por convicción personal, por reto propio etc. También hay quienes no “ingresan” si no los “ingresan” como una medida extrema para mejorar el comportamiento.
El aprendizaje es continuo, en los patios, en las clases, en las áreas deportivas etc.
Los grados
Los nuevos “hieden” son la oveja negra del batallón, y con razón: todo es culpa de los nuevos. Si alguien se mueve en formación son los nuevos, si se pierde el paso en las marchas los nuevos, si a alguien se le cayo un fusil, seguramente fue a algún nuevo. ¡Si llueve es por culpa de los nuevos! Un “trapo de lustre” será su compañero eterno (para cuando a algún antiguo quiera hacer brillar sus botas mas de la cuenta)” los pírricos, las dominadas, las a tierras y muy especialmente los toques de sus antiguos” reza en una parte la “oración del nuevo”
Un escalón mas arriba encontramos a los “Neutros” estos no “huelen ni hieden”, no son nuevos, pero tampoco son antiguos, son exigentes con los nuevos porque es la primera vez que pueden “mandar”, algunos llegan incluso a la exageración para demostrar su poder sobre ellos.
Entramos al terreno de los antiguos: Tercer año. Ya pueden llamarse “Antiguos” aunque algunos quieren demeritar tal condición, utilizando el vocablo “neutros de tres barras” (por las tres barritas en la charretera). Van en camino de pasar a cuarto año. A partir de ahora podrán ascender en servicios: desde cabos dragones hasta sargentos. Todo dependiendo de las muestras de aprovechamiento académico, militar, Don de mando etc.
Cuarto año. Los aspirantes a CIMCA (perdón ahora CIMA) se preparan para recibir el mando del batallón al final del año, de manos de quinto año, cierto recelo hay entre los anteriores y con quien protagonizan episodios de “inconformidad”.
Quinto año: los amos y señores del batallón, su parche de curso y sus armas en las charreteras los distinguen del resto del batallón, coordinados desde la marcha hasta las voces de mando, nadie les puede dar órdenes, excepto los oficiales del batallón. Son el producto de cuatro años de permanencia en el instituto. a partir de medio año dejaran a cuarto año asumir cierto mando sobre el batallon para concentrarse en sus estudios finales (seminarios, temarios etc.)
Un vistazo al mundo hallista
La disciplina, respeto, el honor, el civismo, patriotismo, la lealtad, compañerismo, el espíritu de cuerpo, el ánimo, la moral, la perseverancia, la voluntad inquebrantable, la caballerosidad, el esfuerzo y la dedicación son valores del caballero alumno. Cuerpo, carácter y mente son puestos a prueba en todo momento, en clases académicas, militares, deportivas, descansos, almuerzos, instrucción de orden cerrado, caminatas, paradas militares, comisiones, cursos etc. etc.
Toda disciplina parte desde lo individual: el aseo personal, botas exageradamente brillantes, insignias limpias, uniforme bien planchado, uñas recortadas etc. En la bolsa del pantalón: El reglamento general del instituto como una guía para saber lo que se debe o no hacer, dos pañuelos blancos, peine, trapo de lustre (para los nuevos).
Si se cometieron faltas, el fin de semana tendrá que presentarse a cumplir tiempo de “arresto” en donde el ejercicio físico será su principal actividad. También hay arresto por exámenes perdidos ya sean parciales o finales.
Desde lo colectivo: si uno falla, todos fallan porque todo son una unidad. Y al que se queda hay que ayudarlo para que alcance a los demás, esto fortalece el compañerismo.
El tiempo de almuerzo se acorta y los descansos son breves, los días largos y el cansancio agobia. La disciplina es parte de la vida diaria.
En los servicios: Cumplir con la actividad asignada, Izar la bandera a las 0600 hrs. Y arriarla a las 1800 hrs.
La instrucción de orden cerrado es agotadora, bajo el inclemente sol que deja de broncear una parte de la frente por el birrete y deja marcada una línea inconfundible. Portando el fusil M-1 se ejecutan maniobras de coordinación, los residuos de aceite del fusil se funden con el sudor producido por la fatiga, creando un curioso olor.
En los castigos físicos y tareas asignadas, algunas veces la moral (animo) decae, llegando hasta las lágrimas mismas que se funden con las gotas de sudor y tierra, las ampollas producidas por el contacto de las manos con el pavimento caliente son dolorosas.
Todo el día es de constante actividad y pareciera que el tiempo no alcanza, es una verdadera exigencia y prueba para todo aquel que haya pasado por las aulas.
Si se cometieron faltas, el fin de semana tendrá que presentarse a cumplir tiempo de “arresto” en donde el castigo físico será su principal actividad. También hay arresto por exámenes perdidos ya sean parciales o finales. !Al que no le cuadre que se vaya a la pachuca!
55 años de historia, unas cuartillas son pocas para dar a conocer las vivencias y anécdotas de este glorioso y místico instituto. Quedara para el tiempo desglosarlas una por una.
Algunos ex-alumnos con perfil público: Efraín Recinos, maestro multifacético, muralista entre otros del aeropuerto la aurora, gran teatro nacional etc. Juan Pablo Urrea, productor en la mira con k-riño, Manuel Baldizon, diputado del congreso de la república, Edmond Mulet máximo representante de la ONU en Haití, una larga lista de ministros de la defensa, viceministros etc.
Adolfo V. Hall, instituto cívico-militar, nos dejaste de herencia muchas cosas, el amor a la patria, a nuestra familia, a nuestros símbolos patrios, el amor propio, la defensa de los intereses de nuestra nación hasta las ultimas consecuencias, defender la paz pero estando prestos al combate en cualquier momento, demostrando ser capaz de cualquier disciplina que la vida nos imponga, llevando como bandera y de frente las dos palabras tan bellas y hermosas “honor y ciencia”
“Instituto Adolfo V. Hall, si no te dignifico, inspírame a solicitar mi retiro...para poder decir siempre Guatemala estoy presente” Adolfo Hall.
Lo dijo Agñasfalk Walter:
“Te me caíste del pedestal en el que te tenia; al quebrarte pude ver tu vacio interior y comprobar que no estabas hecha de porcelana fina, si no del mas simple y barato yeso”
Lo dijo Rimbaud:
“El poeta debe actuar como un vidente debe intentar ver aquello que permanece oculto para la mayoría de los hombres”
Lo dijo el Che Guevara:
“En una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera”
Chiste me lo conto un patojito:
En la escuela, la maestra dice:
A ver Luis, ¿cómo te imaginas la escuela ideal?
¡Cerrada, maestra!





Solo me gustaria corregir el hecho que el Arguitecto Efraín Recinos es imposible que sea ex-alumno de nuestro amado Instituto Adolfo V. Hall Central. Ya que él nacio en 1928 y el IAVHC fue creado en 1955, y para entonces el tenia ya 27 años. El Señor Efraín Recinos estudio en el Instituro Central para Varones.
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