Estamos en marzo, atrás quedo el noble frio de cuatro meses y damos paso al intenso y vilipendiado calor del verano.
Sudo como un cerdo (¿sudaran los cerdos?) estoy pegajoso y maloliente.
Es irritante tener que soportar este terrible clima. Estoy en bóxer, sin camisa y no logro controlar este asfixiante calor... y lo tengo que soportar dos meses más.
Digo, el calor tiene fines utilitarios depende donde me encuentre... si estoy en la playa con una cerveza bien fría acompañado de una chica en bikini es bienvenido. Pero no con ropa de poliéster color negra en medio de esta ciudad, de esta jungla de asfalto.
Estoy en medio de este gran transito... el aire acondicionado de mi vehículo no funciona (no lo pondría ni aunque funcionara pues consume mucha gasolina según los entendidos) estoy desesperado, las gotas de sudor recorren mi frente, mi cuello y mi entrepierna... mi mente divaga tratando de abstraerme de aquel lugar... pienso en una cerveza helada, un helado, hielo... un bocinazo interrumpe mis pensamientos, es otro humano desesperado (piensa que con bocinar a los demás vehículos les saldrán alas y lo dejaran pasar) me irrita, acelero y no le doy la vía. La expresión en su rostro me indica que está molesto, transfiguro también mi cara para que sepa que no ando de buenas. vuelve a bocinar... me irrito aún más, quiero bajarme y gritarle, quiero golpearlo en la cara para descargar mi furia... el calor se intensifica, es el mismo infierno en la tierra.
Una ambulancia apresurada intenta abrirse paso (a quien se le ocurre salir herido en un día de tránsito) nadie quiere ceder, en el intento choca otro vehículo, desciende un tipo con una pistola dispuesto a matar o morir, blandea su pistola amenazante ante los bomberos que planean golpearlo con un tanque de oxígeno, dispara al aire demostrando su hombría (jajajaja) de un camión oficial descienden tres soldados con fusiles.... calman al sujeto quien en una metamorfosis instantánea se transforma de un tigre a un simple gatito de azotea.
Sonrío unos minutos con aquella escena, luego vuelvo a la realidad, mis brazos tostados por el sol se convierten en carbones, la botella de agua está totalmente tibia. quiero bajar y descargar mi furia contra el primero que se atreva a verme.
Dejo la carretera principal y me desvío, mi camino a concluido estoy por fin en casa, observo la fila interminable en el horizonte y digo en voz alta "muéranse pendejos, nos vemos en el infierno", me bajo del vehículo y por fin llegare a bañarme con un poco de lava y agua caliente.
FUCK





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