Fui a nuestro café de siempre aquel de la reina con estrellas, que te retrataba perfectamente. Esperaba encontrarte, pero olvidaba que ya no estamos juntos. Lo sabía de antemano, pero quería engañar a mi cerebro haciéndoles creer que te vería de nuevo. Y es que mi sistema aun te mantiene dentro. Aún no te purgo en su totalidad. Los recuerdos van y vienen como los columpios afuera. Mientras degusto el capuchino de siempre, alguien se acerca a pedirme dinero para comer. ¡¡¡¡Como no darle!!!!
Y yo te recuerdo; las mismas mesas, los mismos árboles, la misma música, todo vacío. Te extraño, aunque es mejor así. Todo cambia y ninguno de nosotros dos somos los mismos, nunca lo fuimos y nunca lo seremos.
Esperaba tener una cita contigo como siempre, con tu
sonrisa, con tu cuerpo adornado por miles de tatuajes. pero no te encontré, te
busqué por todos lados, pero no estabas... quizá te cansaste de esperarme y
decidiste irte por tu bien, por mi bien por el de los dos.
te extraño y ya nada será igual, ni el café tendrá el mismo
sabor, ni los postres de temporada serán los mismos, ni mi sonrisa, ni mis
detalles, ni tu voz, ni las horas ni las tardes.
la próxima vez llegare una hora más temprano, talvez te
encuentre, talvez no, aunque guardare esa pequeña esperanza que aún me ata al
mundo de los cuerdos.
Me aleje de aquel café como el sol en la tarde, dejando una
nota en la mesa por si llegabas tarde ...
"No te odio"





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